jueves, 23 de mayo de 2024

LA CASA DE LAS MINIATURAS


Título: La casa de las miniaturas
Autora: Jessie Burton  
Traducción: Carlos Mayor  
Idioma original: Inglés        
Editorial: Salamandra 
Año de publicación/edición: 2014/2015  

Sinopsis oficial:
Un día de otoño de 1686, una joven de dieciocho años llama a la puerta de una casa señorial en el barrio más acomodado de Ámsterdam. Nella Oortman se ha trasladado del campo a la ciudad para convivir con su marido, Johannes Brandt, un hombre maduro y distinguido comerciante que habita en la mansión en compañía de su hermana soltera y rodeado de fieles servidores. Como regalo de boda, Jonhannes obsequia a su flamante esposa un objeto muy de moda entre la gente pudiente de la época: una réplica de su propia casa en miniatura, que Nella deberá poblar con las figuras creadas por una desconocida miniaturista que ha encontrado por azar. Sin embargo, poco a poco, el amable pasatiempo se irá transformando en la clave de una serie de inquietantes revelaciones que conducirán a Nella a desenmascarar los secretos más oscuros de los actuales moradores de la casa —incluido su marido—, arrojando luz sobre los peligros que amenazan la supervivencia de su nueva familia.




 
Opinión:   
En esta historia nos situamos casi a finales del siglo XVII en Ámsterdam y conocemos a Nella, una jovencita de campo recién casada con un comerciante pudiente y que llega a la casa de este en la ciudad. Con él también viven su hermana, Marin, y dos criados, Cornelia y Otto. Lo que Nella encuentra en esta casa, ahora suya por derecho, no es lo que esperaba: un marido prácticamente ausente, una cuñada estricta y dura que la hace sentir pequeña y dos criados que, aunque le dan cierto respiro, igualmente siente que algo raro hay en ellos. Su extraña vida matrimonial la descoloca y no sabe cómo ha de comportarse. Su marido para compensar la excentricidad de su relación le regala una casa en miniatura que representa a su propia casa —algo de mucho valor en esa época—. Esto hará que vaya en busca de un miniaturista para que confeccione los elementos decorativos de dicha casita y esto tampoco resultará normal. Coincidirá con una extraña mujer, de pelo rubísimo, con la que tendrá diversos encuentros y que ejercerá sobre ella un poder y una atracción irresistible. A su casa llegarán paquetes de la tienda de miniaturas con diferentes mensajes y figuritas que esconden información, esto tendrá muchísima relevancia en la vida de Nella y en la de su nueva familia, rompiendo totalmente sus esquemas. Ella, y también el lector, intentará encontrar alguna explicación a lo que va aconteciendo.

No ha estado mal esta lectura, me ha gustado especialmente la ambientación y la atmósfera que consigue crear la autora. He conectado con los personajes y en todo momento he estado interesada por lo que les iba a pasar o lo que estaban viviendo. El suspense creado a través de las miniaturas me ha resultado muy atrapante y original; te mantiene con ganas de saber qué está pasando realmente y el cómo se cierra este asunto me ha gustado. El primer capítulo me pareció genial y recomiendo que al finalizar la novela se vuelva a leer. Sí me gustaría señalar que empecé bien pero a medida que iba avanzando se me hizo algo lento, no llego a decir pesado porque no me ha resultado tedioso, pero sí que diría que me costó un poco arrancar con la historia y hasta más allá de la mitad no me atrapó totalmente.

Se habla de la homosexualidad y de cómo se perseguía y se castigaba; del papel de la mujer y de lo que se esperaba de ella; de los significados y el poder del matrimonio; del choque que produce el vivir de forma distinta a lo preconcebido socialmente y del anhelo de la libertad personal sumado a la dificultad que supone saltar los prejuicios y las costumbres instauradas en una sociedad. El racismo también está presente y lo que suponía ser una persona de color en ese contexto, en relación a esto se describe muy bien la sorpresa que posiblemente provocaba en algunas personas blancas, que no habían visto a personas de etnia negra antes, los rasgos de estas, quedando totalmente en shock al ver a una. Se deja ver el fanatismo religioso y el lado oscuro del poder de los ricos y de los altos cargos, así como las consecuencias de la envidia y de la ambición.

En resumen, una historia que aunque su primera parte se me hizo algo larga, después me enganchó hasta el final. Diría que es una buena novela para entretenerse, con una trama atrayente, con su toque de suspense y de ambigüedad que mantiene al lector atento. Además, nos acerca a ese contexto histórico y a través de estos personajes, que esconden secretos y que tienen que enfrentarse a la sociedad y especialmente a las autoridades dirigentes, podemos ver lo que estaba permitido y lo que no y cómo actuaban con aquellos que se salían de lo estipulado.



miércoles, 1 de mayo de 2024

Un viejo que leía novelas de amor


 Título: Un viejo que leía novelas de amor

Autor(a): Luis Sepúlveda
Nacionalidad: Chilena
Editorial: Tusquets Editores
Fecha de publicación: Febrero de 1993
Saga: No
Páginas: 144
Género: Novela







Sinopsis
Antonio José Bolívar Proaño vive en El Idilio, un pueblo remoto en la región amazónica de los indios shuar (mal llamados jíbaros), y con ellos aprendió a conocer la Selva y sus leyes, a respetar a los animales y los indígenas que la pueblan, pero también a cazar el temible tigrillo como ningún blanco jamás pudo hacerlo. Un buen día decidió leer con pasión las novelas de amor -«del verdadero, del que hace sufrir»- que dos veces al año le lleva el dentista Rubicundo Loachamín para distraer las solitarias noches ecuatoriales de su incipiente vejez. En ellas intenta alejarse un poco de la fanfarrona estupidez de esos codiciosos forasteros que creen dominar la Selva porque van armados hasta los dientes pero que no saben cómo enfrentarse a una fiera enloquecida porque le han matado las crías. Descritas en un lenguaje cristalino, escueto y preciso, las aventuras y las emociones del viejo Bolívar Proaño difícilmente abandonarán nuestra memoria.

Opinión personal
Leí este libro porque es el que tocaba leer en el club de lectura. Después, al verlo y descubrir que es una novela bastante corta me gusto. Lo bueno, si breve, dos veces bueno (y que conste que no digo que las novelas gruesas no valgan la pena, en absoluto; decir eso sería un sacrilegio).
Lo leí con mucha facilidad.

"El aire se notaba cada vez más caliente y espeso. Pegajoso, se adhería a la piel como una molesta película, y traía desde la selva el silencio previo a la tormenta. De un momento a otro se abrirían las esclusas del cielo".


Un viejo que leía novelas de amor es, por encima de todo, una novela de amor a la Selva. En ella existe esa dualidad del "mundo nuevo", dominado por el hombre blanco, y el mundo más tradicional, un mundo algo primitivo pero también misterioso y mágico. La novela critica la explotación de la Selva por parte del hombre blanco, la cual es egoísta, cruel, caótica y sin miramientos por las costumbres autóctonas. Todo ello se ve reflejado en el desprecio que siente el protagonista por personajes como el alcalde, así como en su relación con los nativos, los shuar, con quienes convivió en su juventud y quienes le enseñaron a respetar a la naturaleza y a los animales. La delicadeza con la que el protagonista, Antonio José Bolívar Proaño, habla del entorno en el que vive solo puede considerarse veneración. Y todo ello se comprueba a lo largo de la novela, cuyo argumento, como podéis ver un poco más arriba, se desarrolla alrededor de la caza de un tigrillo.

Durante su vida con los shuar no preciso de novelas de amor para conocerlo.

Otro tema clave del libro es el de la lectura. La emoción con la que el protagonista nos habla de sus libros es contagiosa. Apenas sabe leer, pero saborea sus novelas como quien paladea el mejor vino. Pero las novelas tienen que ser de amor, ¿eh? Faltaría más. Como dice Antonio José Bolívar, "del verdadero, del que hace sufrir". Sin lugar a dudas este libro es también, de algún modo, una oda a la lectura.



Es difícil esconder la sonrisa al leer este libro, acompañado de un protagonista tan entrañable, por su pasión, su ternura, sus fuertes convicciones y su sensibilidad. Es corto, con lo que no se hace pesado en ningún momento, a pesar de que la historia en sí es más que sencilla. Sobretodo gracias a la pluma del autor, que es exquisita. Adoro cómo describe los entornos y los pensamientos del protagonista. Recuerdo que, al terminar, casi me pareció oler las flores y sentir el rocío entre mis dedos al pasar las páginas. Una maravilla.